La impaciencia por saciar el intermitente deseo de robarte los ojos. Las incontables veces que la piel sabe a áspero por la falta de caricias, por el roce del viento, por la desesperante ausencia de un cobijo. Un negro y vacío rostro que reflejado en el cristal parece más muerto. Un sentimiento que consiguió comerse la carne, dejándome sin cuerpo. Las luces de la ciudad cegaban mis pupilas, caminé a oscuras, marcando el descompasado ritmo con pasos fríos. Siempre lejos de alcanzarte en el camino.
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1 comentari:
(...but who knows what the future holds?)
frozen hands, trobaràs calor en mi.
'cause we can tell blue skies from pain!
. i princ.
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