dimarts, 4 de desembre del 2007

evening falls


El horizonte siempre es lejano. Una fusión de colores se mezcla con el calmado mar, y poco a poco el anaranjado sol muere en las tinieblas de la noche, dejando a oscuras el cielo.
La blanca cara de la luna se adivina detrás de las espesas nubes. La niebla avanza sin piedad, comiéndose las estrellas, que solo saben a frío.
Cierro los ojos y… quizás hoy pueda dormir.