dimecres, 28 de novembre del 2007

Cubo vacío


Vacié el cubo de lágrimas. El río se las comió, una a una, sin vacilar.
Ahora lo miro, ya no veo un falso cielo reflejado en él. Ya no veo tampoco el mar que un día ahogó mis ojos.
Resta vacío, aún húmedo.
Podría llenarlo de… ¿palabras?
Demasiado volátiles.
¿Miradas, sueños, color…?
¿Magia?
¿Dolor?
¿Lagrimas, una vez más?
De arena. Arena para enterrarme bajo el sol, arena ardiente, blanca, fina. Para abrasarme bajo las transparentes nubes, sentir de nuevo el calor.


Sigo buscando, con mi cubo, un desierto dónde perderme, dónde perderte a ti también.